Estudios para saber cuán fértil es una mujer
Por Norma Nowoszynski • 13 Mar., 2008 • Categoría: Embarazo y lactancia, SaludCada vez más mujeres deciden posponer su maternidad hasta después de los 30 años, y entonces no sólo es más riesgoso el embarazo, sino que además lograr concebir resulta difícil.
Para saber con certeza en qué estado se encuentra una mujer, en la actualidad hay exámenes sencillos que pueden indicar si la fertilidad está decayendo. A través de un análisis de sangre que se toma en los primeros días de la menstruación, se pueden evaluar los niveles de dos hormonas (folículo estimulante -FSH- y estradiol), según señaló la Dra. Liliana Blanco, presidente de la Sociedad Argentina de Medicina Reproductiva (SAMeR).
De acuerdo con los resultados de estos marcadores de reserva ovárica, es posible determinar qué está pasando en el ovario. “Con esta simple determinación hormonal, una puede saber cómo está su reserva ovárica y decidir si puede seguir postergando un poco su deseo de maternidad o, en caso de que esté intentando concebir, analizar si es el momento indicado para iniciar algún tipo de tratamiento o si puede seguir intentándolo por métodos naturales”, declaró la especialista.
“Habría que contemplar la posibilidad de incluir este estudio en los exámenes ginecológicos anuales de rutina, desde determinada edad en la mujer. Esto sería de gran ayuda para poder diagnosticar cualquier irregularidad a tiempo y poder aplicar los tratamientos más convenientes”, concluyó.
Fertilidad acotada
Las mujeres nacemos con la fertilidad estipulada de antemano. Ocurre que la cantidad de futuros óvulos (folículos) ya está determinada al nacer, y no hay forma de producir más. Al momento de la primera menstruación contamos con cerca de 400 mil óvulos.
Si bien es una cantidad más que suficiente como para poblar al mundo, esto no es tan así: el número de folículos y de óvulos va disminuyendo progresivamente mes a mes, situación que se hace más evidente a partir de los 35 a 37 años. Es entonces cuando cae la capacidad reproductiva, es decir que cuesta más embarazarse.
También se observa que a medida que disminuye la reserva ovárica, la calidad y el potencial reproductivo de los óvulos que quedan en el ovario también son menores. Por lo tanto, se incrementan la incidencia de abortos espontáneos y el riesgo de alteraciones cromosómicas, con la posibilidad de nacimientos de chicos con algún trastorno en madres de edad avanzada.
